Los conductos textiles en Instalaciones Frigoríficas, están extendiendo su uso e implantación, dadas las ventajas que presenta en el mercado dado que su ahorro y sus características influyen muy positivamente en los resultados finales del producto.

Vamos a ofrecer, a lo largo de dos artículos, en nuestro blog, toda una amplia información a cerca de estos conductos textiles, que están implantándose con mucho vigor en el mercado, y que sobre todo, están aportando importantísimas ventajas en pos de la calidad de las instalaciones frigoríficas.

conductos textiles en grandes instalaciones Los difusores de aire por conductos textiles se utilizaron las primeras veces en las instalaciones refrigeradas de la industria alimentaria. Las estrictas normas sanitarias que se utilizan en los dispositivos y procesos de este tipo de industrias, exigen que los elementos utilizados, deban ser de fácil limpieza. De las muchas opciones que actualmente ofrece el mercado, este método de distribución del aire, es de los pocos que cumple estas restricciones. Los conductos textiles se mantienen muy limpios, permiten ser lavados y los agentes desinfectantes que se utilizan en los procesos de limpieza  también destruyen a elementos resistentes al tratamiento anti-bacteriano. Las telas utilizadas suelen, habitualmente, estar compuestas de fibra con mono filamentos, técnicamente concebidas para este tipo de conductos, son suaves y por esta razón no permiten la sedimentación de impurezas.  Esta característica les distingue de, por ejemplo, los difusores de fibras discontinuas, que con elevada frecuencia, se llenan de sedimentos y partículas de polvo y de hecho, representan un riesgo sanitario, en este tipo de instalaciones.

Cuando se instala calefacción o refrigeración se pueden necesitar constantes cambios de temperatura. La utilización de conductos textiles con membrana es la solución que se implanta en estos casos. Se suele utilizar, bien una distribución del aire a través de superficies grandes a muy baja velocidad utilizando estos difusores con membrana cuando es necesario refrigerar, o difuminar el aire utilizando orificios o boquillas un poco más grandes pero enfocados hacia el suelo cuando se necesita calentar. Cuando utilizamos aire caliente para la ventilación, o bien calefacción de piscinas cubiertas, se suele suministrar mediante conductos textiles de aire que están perforados y realizados con tejido cubierto con una leve capa de PVC por ambas caras (en estos casos se pone antimonio para elevar su resistencia al fuego). Estas telas se pueden lavar perfectamente y se suele recomendar que se dirija el aire emitido también hacia las ventanas o aberturas, para así evitar que puedan producirse condensaciones indeseadas. El tamaño de los orificios va a determinar la distancia a la que va a llegar el flujo de aire.

tipos de salidas de aire en conductos textiles

En salas grandes, los conductos textiles de distribución de aire pueden proporcionar una emisión de aire más uni­forme, asegurando, de esta manera, el buen mante­nimiento con un nivel de temperatura mucho más estable. Este es el requisito esencial que se viene solicitando para el almacenamiento de productos ali­menticios. Cuando existe personal trabajando en ambientes con muy baja tempe­ratura, son normalmente más sensibles a las corrientes de aire y sus consecuencias. Los in­convenientes que suelen aparecer en la distribución de aire, elevarían la tasa de enfermedad y bajas laborales. Los conductos textiles tienen como gran ventaja la dispersión del aire, pero sin causar corrientes de aire y crean un entorno climático mucho más agradable.

Las temperaturas, que a veces se necesitan en ciertos procesos industriales o tecnológicos, o bien en la manipulación de algunas sustancias pe­ligrosas, se deben compensar mediante la emisión de altos flujos de aire. La distribución que se realiza con los tradicionales conductos metálicos convenciona­les, en estos casos, sale poco económica y puede causar exageradas corrientes de aire; puede causar corrosiones en los conductos y resulta, en casi todas las ocasiones, demasiado pesada. No hay otro sistema que puede, en estos momentos, superar la eficiencia cuando se emiten grandes volúmenes de aire utilizando conductos largos y su tradicional forma redonda, distri­buye el aire de una manera más estable.

grandes conductos textiles

Las instalaciones, en diversos recintos deportivos, se suelen realizar con estos conductos textiles y difusores. Para los deportes que se practican en recintos cerrados y grandes espacios cubiertos, su instalación es netamente ventajosa por su elevado nivel de seguridad y salubridad. Pero por contra, cuando se realiza la dispersión de aire frio en estos recintos y a una velocidad  mínima, no suele ser percibida  muy negativamente por el público que acude a estos recintos. Nos solemos encontrar salas de distintas índoles laborales donde su altura al ser muy pequeña presenta dificultades de distribución de refrigeración. En estos casos se utilizan difusores de medio punto instalados muy cercanos al techo siendo la mejor solución en términos de precio, efectividad y funcionalidad. La instalación de difusores textiles en entornos de deportes acuáticos (piscinas cubiertas) se convierte en una solución ideal, los tejidos que se utilizan, incluido el material de instalación, son altamente resistentes a las elevadas tasas de  humedad en estos ambientes y al cloro que se libera de las mezclas purificadores que llevan las piscinas. Las combinaciones de colores en las telas de los conductos, favorecen además un ambiente atractivo, distinto y a la vez elegante y distinguido.

Pasando al ámbito de utilización en grandes cocinas, nos solemos encontrar con instalaciones muy estrechas, y se carga de temperaturas extremas y de vapores que nos obligan a forzar ventilaciones de muy alta capacidad. Es aquí donde los conductos textiles, dispersan de manera más uniforme, el aire fresco y seco, sin provocar indeseables corrientes. Los materiales utilizados en estos conductos textiles son muy resistentes a vapores y el mantenimiento se torna muy fácil y económico ya que se pueden desmontar los conductos y ser lavados en una lavadora tradicional con un detergente neutro. Es, en la comparativa de precios en conductos, cuando la solución de conductos textiles gana la carrera, con notable ventaja.

En determinados casos, existe una exigencia estética para satisfacer distintas necesidades, por un lado las alternativas de color que oferta el mercado ya que no solamente se puede utilizar tela blanca, y por otro por las formas de distribución en figuras diversas, tubo, medio tubo, triángulo u figuras adaptables al entorno donde se realiza la instalación. Si su fabricación tiene un buen nivel de calidad y su instalación se realiza por profesionales muy cualificados, los conductos textiles presentan una zona visible agradable y elegante. A diferencia de los difusores metálicos tradicionales, la solución no causa ninguna molestia localizada, y nuestra experiencia nos ha demostrado que los empleados, por ejemplo, de oficinas, están notablemente más agradecidos debido a la distribución mucho más uniforme del flujo de corriente de aire y frío.

FORMAS DE LOS CONDUCTOS TEXTILES GRANDES

Las ventajas que aparecen al utilizar sistemas de conductos textiles para enfriar o calentar carpas a gran escala u otras estructuras similares, están perfectamente presentadas. Una estructura de techo ligera puede cargar conductos y difusores de un peso de entre 100 hasta 400 g/m² (este peso es muy liviano y obliga a poner soluciones que cumplan con estas características). El montaje es muy rápido, con ligeros cables de soporte y unos ganchos de costura sobre los propios difusores. La refrigeración o la calefacción por medio de una sola fuente grande, con sistema de conductos textiles, es mucho más barata que sólo frío o calor para un solo espacio. En el caso de las calefacciones sin sistema de distribución de aire, el flujo que se proyecta hacia arriba provoca que la zona baja del techo se sobrecaliente y se convertiría en una pérdida notable de calor. En los casos de distribución de aire frío, el flujo de aire intenso provoca bajas temperaturas zonales y por consiguiente, corrientes de aire. En cualquier situación, las instalaciones con conductos textiles resuelvan con notable éxito la distribución de aire que mejora notablemente las prestaciones más exigentes.