Las cámaras frigoríficas modulares, en la mayoría de ocasiones, no necesitan una implementación de un suelo específico, bien porque, por necesidad de temperatura a mantener (temperatura positiva) no requiera la instalación de un suelo aislante, o bien porque la mercancía a almacenar, no requiera la implantación de suelos para las cámaras frigoríficas.

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Panel para suelo y aislante de refuerzo

Es importante recordar que todas las cámaras frigoríficas que vayan a trabajar en temperatura negativa (cámaras de congelación) necesitan obligatoriamente de la instalación de suelo aislante, con la implantación de un panel pisable con refuerzo o bien con la construcción de una solera aislante a base de capas creadas ex profeso, con las normas específicas, que ya comentamos en uno de nuestros artículos de este blog.

Es importante reseñar que colocar un suelo aislante en una cámara frigorífica modular construida con panel y su refuerzo correspondiente, ayuda al mejor aislamiento térmico, aminora pérdidas de temperatura y mejora el rendimiento del equipo de refrigeración de la cámara frigorífica modular.

Los paneles de suelo que se utilizan en las instalaciones de cámaras frigoríficas modulares suelen tener las mismas características que los paneles que se utilizan en paredes y techos.

La cara interior del suelo suele ser de acero pre-lacado o galvanizado (según fabricantes) pero lo que es habitual es que vengan plastificados con algún sistema antideslizante. Este tipo de suelos suele estar recomendado principalmente para el tránsito peatonal. Si por necesidad, se han de utilizar carros, traspaletas o “carretillas” lo que se debe es implantar un acabado de solera tradicional aislada.

El refuerzo más habitual suele ser la implantación, por encima del panel, de un contrachapado de abedul con acabado de tipo compuesto fenólico antideslizante.

Suelos peatonales utilizados en cámaras frigoríficas modulares

Suelo Peatonal con una resistencia estática (en parado) de 2000kg/m2 pero de una manera uniformemente distribuida, su resistencia dinámica, por el contrario es de solamente 400 kg sobre cuatro ruedas siempre y cuando estas no tengan un componente metálico, sino goma o plástico.

Suelo Reforzado Superpuesto, que se construye a partir de un laminado de aluminio antideslizante de tipo 2/4 ó 3/5 de tipo y dibujo tradicionalmente conocido como damero o chapa damero. La resistencia estática de este tipo de protección llega hasta los 6000 kg/m2 y en dinámica entre los 400 y los 1000kg sobre cuatro ruedas siempre y cuando estas no tengan un componente metálico, sino goma o plástico.

Los productos más estéticos, son los suelos antideslizantes en inox, construidos a partir de panel sándwich. Se trata de suelos, que están formados por una plancha de acero inoxidable habitualmente en calidad AISI-304, de 8 décimas, consiguiendo, de esta manera, un elevado nivel de resistencia a la corrosión. Es un producto que obtiene altas prestaciones mecánicas y llega a alcanzar la categoría de adherencia y antideslizamiento “R-13”